miércoles, 22 de junio de 2016


Jesús busca jóvenes valientes que se atrevan a seguirle...
¿Qué dices? ¿Quieres emprender la aventura?
Aquí hay un ligar para ti
 

"Fueron, vieron y se quedaron con Él”










Nuestra Misión: Ayudar a nuestros hermanos a conocer y apreciar el gran tesoro de todo bautizado: “Ser Hijo de Dios”

Llamadas a: Hacer presente en el mundo el amor de Dios Padre.




Nuestro Lema: Hago siempre el agrado de mi Padre (Jn 8, 29).








Pastoral de la salud
Pastoral de la educación







  




Pastoral misionera
  
Estamos presentes en:



México, Estados Unidos, Guatemala, Chile, Perú y África





















Nuestro Fundador:  Venerable S.D.  Padre Moisés Lira M. Sp. S.
Apóstol de la Bondad

Reflexión de la semana:




CARTA DE JESÚS A SUS AMIGOS
 Como bien sabes, amigo mío, yo pedía muy pocas cosas en mi vida. Pedí una posada, antes de nacer, pensando sobre todo en mi madre. Pedí a Zaqueo que me alojara en su casa, y a otro buen amigo el salón para celebrar la Pascua. Pedí un par de veces agua para beber. ¡Ah!, y también pedí un burrito para hacer mi entrada triunfal en Jerusalén, y así no dejar mal al profeta Zacarías.  No me interesaban las cosas. Me interesaban las personas. Me interesaba, sobre todo, la amistad. No me cansaba de pedir amigos: amigos que me siguieran, que se unieran a mi causa, que estuvieran conmigo, que continuaran mi tarea.  Mi tarea de hoy va en la misma línea. No os voy a pedir ayuda material, aunque también la necesito para mis pobres. Tampoco os voy a pedir que dejéis a vuestra familia y vuestros estudios, aunque a alguno se lo seguiré pidiendo. Mi petición va dirigida a todos y está al alcance de todos.  Mirad, tengo unas ganas tremendas de seguir "haciendo el bien", pues veo a tanta gente triste y necesitada. Me muero de pena al ver que muchos niños no sonríen y mueren prematuramente. No puedo soportar la imagen del joven que camina a la deriva, que quema su vida con cualquier tipo de droga y se hunde en el infierno del vacío y de la desesperación. Me entristece la estampa del viejo, al que nadie quiere y parece estorbar en todas las partes. Cada matrimonio que se rompe es una cuchillada a mi corazón. No digamos otro tipo de violencias y de guerras. Me rebela el que unos se aprovechen de los otros, que siga habiendo personas y pueblos sin libertad y sin dignidad. En fin, no voy a repetir aquí lo que bien sabéis vosotros. Lo que si quiero deciros es que unas veces me dan ganas de llorar y otras de coger el látigo. 
 Y lo que os pido, lo que te pido, es que me prestes tus manos para que con ellas yo pueda seguir curando, bendiciendo y acariciando. Te pido que me prestes tus pies para que pueda seguir acudiendo a las llamadas de tantos desvalidos y para correr detrás de los que se descarrían. Te pido tus labios, para besar a tantos niños y a tantos hambrientos de amor. Te pido tu lengua, para seguir dando buenas noticias a los pobres y denunciar a los hipócritas y opresores. Te pido tus ojos, para mirar con ternura y cariño a toda la gente.  Te pido tu rostro, para sonreír a cada uno, para sonreír a pesar de todo, para iluminar todas las situaciones con mirada de gracia, de paz y de alegría. Estáis tan nerviosos y preocupados, que lo llenáis todo de angustia. Te pido en fin, tu corazón, para que yo pueda seguir amando a mi manera.  Si me los prestas, no hace falta que te desprendas de ellos. Es muy sencillo: utilizados tú como si fuesen míos, como si ahora te los prestara yo. Haz tú con ellos lo que estoy deseando hacer yo.  Sonríe, pues, aunque no tengas ganas de hacerlo, pero sabiendo que yo lo quiero. Comparte, aunque te cueste, pero piensa que yo lo haría.  Te infundiré mi Espíritu, para actuar yo desde tú mismo. Te enseñaré el modo y la manera, te daré la fuerza y la capacidad. Yo me prolongaré en ti. Tú serás mi instrumento. Tú y yo seremos, te lo aseguro, un Dios para el hermano.  Te lo pido por el amor del Padre, por el dolor de los inocentes, por todo lo que más quieras. En espera de tu respuesta positiva, te mando un beso de amistad. 
Jesús






  
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Hna. Deyanira González


Tel. (55)55-41-14 83





 



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San Luis Potosí S.L.P.
Morelia Michoacán.
Mérida Yucatán.
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Pichucalco Chiapas
Tehuantepec Oaxaca.
Tecpan de Galeana Guerrero.



 



 



EN ESTADOS UNIDOS:








Satanta KS  E.U.A. Hna. Ma. Elena Martínez

Tel. 001(620)649-25-90


 

Denver Colorado. E.U.A.  Hna. Luz Angélica Quiñonez
Tel. 001(303)421-60-50
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 EN GUATEMALA:
Guatemala, C.A. Hna. Arcely Carías 

 



EN CHILE:


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chelomar_0166@yahoo.com.mx






EN PERÚ:

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jueves, 31 de marzo de 2016





A DIOS NO SE LE PUEDE DECIR "NO"

 Era el final de los cursillos. Unos cursillos de orientación social para cincuenta muchachos y muchachas inquietos, que buscaban su "puesto" en la sociedad... La última reunión.  Llevábamos más de dos horas reunidos. De un rincón se adelantó un muchacho pequeño, normal. —Yo creo que todo esto que han dicho es muy importante. Hablaba despacio, penosamente. —He pensado mucho estos días y creo que... Se paró en seco, como si tuviera un nudo en la garganta que le ahogase. —... que aunque no he sido bueno hasta ahora, muchos de ustedes lo saben.  Hablaba mal, pero se veía una sinceridad tan descarnada en su rostro, en sus brazos caídos, que hasta los silencios eran sorbidos gota a gota. —... y aunque yo no quería..., no quería ver ni oír..., quería seguir como hasta ahora..., pero ya no puedo más. Tengo que ser sacerdote. Y se sentó. Hubo un silencio de estupor, de incredulidad. Nadie reaccionaba. De repente, estalló un aplauso cerrado.  El muchacho no oía. Con las manos se apretaba la frente. Hundido, Perdido en un rincón. Como si después de una noche tormentosa, al tocar tierra, hubiese caído exánime en la orilla.  El director impuso silencio. Hacía falta un cambio. Y nos mandó a cenar. Durante la cena, una cena democrática, me toco junto a una muchacha de color. —Y usted, ¿qué piensa de aquel muchacho?  Abrió los ojos—unos ojos negros, como su piel, grandes—, me miró despacio. —No hay más remedio. No se puede decir que "no" a Dios. Golpeó con el cuchillo un trozo de pan suavemente un rato. —Claro que él le ha oído. Lo triste es no saber. Él ha de ser feliz. Yo le envidio. 

JORGE SANS VILA







  
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viernes, 2 de octubre de 2015







RESONANCIAS
 Señor, Tu nos sondeas y nos conoces. Sabes cuales son nuestras limitaciones y cuales nuestras posibilidades y nunca nos exiges más de lo que podemos dar. 


 Hemos aprendido, que en nosotros no hay nada más nuestro que nosotros mismos y te pedimos que nos ayudes a aceptarnos tal y como somos y así poder entregarnos a los demás, porque si no nos amamos a nosotros mismos, ¿cómo vamos a poder amar a los otros? 


 En nuestras vidas hemos elegido seguirte y hacerlo radicalmente. Ayúdanos a que nuestra vida no sea una copia de lo ya establecido, sino que seamos siempre un pozo de iniciativa y renovación. Sobre todo, queremos soñar, ya que quien no sueña no tiene ilusiones y vive una vida apática. 
  

jueves, 16 de octubre de 2014





CARTA DE JESÚS A SUS AMIGOS
 Como bien sabes, amigo mío, yo pedía muy pocas cosas en mi vida. Pedí una posada, antes de nacer, pensando sobre todo en mi madre. Pedí a Zaqueo que me alojara en su casa, y a otro buen amigo el salón para celebrar la Pascua. Pedí un par de veces agua para beber. ¡Ah!, y también pedí un burrito para hacer mi entrada triunfal en Jerusalén, y así no dejar mal al profeta Zacarías.  No me interesaban las cosas. Me interesaban las personas. Me interesaba, sobre todo, la amistad. No me cansaba de pedir amigos: amigos que me siguieran, que se unieran a mi causa, que estuvieran conmigo, que continuaran mi tarea.  Mi tarea de hoy va en la misma línea. No os voy a pedir ayuda material, aunque también la necesito para mis pobres. Tampoco os voy a pedir que dejéis a vuestra familia y vuestros estudios, aunque a alguno se lo seguiré pidiendo. Mi petición va dirigida a todos y está al alcance de todos.  Mirad, tengo unas ganas tremendas de seguir "haciendo el bien", pues veo a tanta gente triste y necesitada. Me muero de pena al ver que muchos niños no sonríen y mueren prematuramente. No puedo soportar la imagen del joven que camina a la deriva, que quema su vida con cualquier tipo de droga y se hunde en el infierno del vacío y de la desesperación. Me entristece la estampa del viejo, al que nadie quiere y parece estorbar en todas las partes. Cada matrimonio que se rompe es una cuchillada a mi corazón. No digamos otro tipo de violencias y de guerras. Me rebela el que unos se aprovechen de los otros, que siga habiendo personas y pueblos sin libertad y sin dignidad. En fin, no voy a repetir aquí lo que bien sabéis vosotros. Lo que si quiero deciros es que unas veces me dan ganas de llorar y otras de coger el látigo. 
 Y lo que os pido, lo que te pido, es que me prestes tus manos para que con ellas yo pueda seguir curando, bendiciendo y acariciando. Te pido que me prestes tus pies para que pueda seguir acudiendo a las llamadas de tantos desvalidos y para correr detrás de los que se descarrían. Te pido tus labios, para besar a tantos niños y a tantos hambrientos de amor. Te pido tu lengua, para seguir dando buenas noticias a los pobres y denunciar a los hipócritas y opresores. Te pido tus ojos, para mirar con ternura y cariño a toda la gente.  Te pido tu rostro, para sonreír a cada uno, para sonreír a pesar de todo, para iluminar todas las situaciones con mirada de gracia, de paz y de alegría. Estáis tan nerviosos y preocupados, que lo llenáis todo de angustia. Te pido en fin, tu corazón, para que yo pueda seguir amando a mi manera.  Si me los prestas, no hace falta que te desprendas de ellos. Es muy sencillo: utilizados tú como si fuesen míos, como si ahora te los prestara yo. Haz tú con ellos lo que estoy deseando hacer yo.  Sonríe, pues, aunque no tengas ganas de hacerlo, pero sabiendo que yo lo quiero. Comparte, aunque te cueste, pero piensa que yo lo haría.  Te infundiré mi Espíritu, para actuar yo desde tú mismo. Te enseñaré el modo y la manera, te daré la fuerza y la capacidad. Yo me prolongaré en ti. Tú serás mi instrumento. Tú y yo seremos, te lo aseguro, un Dios para el hermano.  Te lo pido por el amor del Padre, por el dolor de los inocentes, por todo lo que más quieras. En espera de tu respuesta positiva, te mando un beso de amistad. 
Jesús    
 

martes, 1 de julio de 2014


LA LÁMPARA
En un barrio de Melbourne, Australia visité a un anciano que, al parecer, estaba abandonado de todos. Apenas eché una ojeada a su habitación vi en qué condiciones tan deprimentes vivía. Quise hacer limpieza pero él me repetía: "no, está bien así". Había una preciosa lámpara totalmente cubierta por el polvo acumulado durante años. Le pregunté: 
—¿Por qué no enciende la lámpara? 
—¿Para qué voy a encenderla si nadie viene a visitarme? Yo no la necesito. 
—¿Y usted la encendería si una hermana viniese a visitarle? 
—Sí, si oigo una voz humana la encenderé. 
Al día siguiente me mandó decir: 
—Diga a mi amiga que la luz que ella encendió en mi vida continúa encendida y radiante. 
Madre Teresa de Calcuta